Por: Oscar Súmar
En los último años, parte de los estudios en relación a desastres han comenzado a poner mayor atención a las causas físicas y más en las condiciones sociales que posibilitan su ocurrencia y extienden sus efectos. Por esto, especialistas como Susan Cutter han llegado a sostener que:
Disasters are income neutral and color-blind. Their impacts, however, are not. (Los desastres son ciegos a los ingresos y al color de la piel. Sin embargo, sus efectos no lo son).
Hace unos meses, al comentar el desastre en Birmania, nos preguntamos acerca de si el régimen político de ese país no había tenido una influencia en la extensión de los efectos de la catástrofe. Días atrás Carlos Alberto Montaner ha escrito un artículo desarrollando el tema. Los invitamso a leerlo. Éste sostiene que, básicamente, un sistema socialista, debido a la escasez de recursos y a la falta de iniciativa privada, tiene menos capacidad para recuperarse de un desastre.
Otra reflexión, creemos, puede ser hecha si tomamos en cuenta lo dicho por Kip Viscusi y otros en el famoso libro “Economics of regulation and Antitrust”: todos las economías son reguladas y dejadas de regular al mismo tiempo. La diferencia entre socialismo y capitalismo, así, es una tenue, en lugar de marcada. De esta manera, en un estado supuestamente liberal, pueden haber políticas cercanas al socialismo, como los subsidios o la fijación de precios.
La entrega de bonos de reconstrucción como consecuencia del simo se podría acercar a un esquema de regulación propio del socialismo y traer como consecuencia sus problemas asociados.









